Antiguamente era relativamente fácil realizar tretas que lograran posicionar rápidamente una página web en el ránking natural de resultados. Pero los buscadores han ido aprendiendo de la experiencia, puliendo errores, mejorando el algorítmo de búsqueda y penalizando a las páginas que no "juegan limpio". Así, se ha logrado que los resultados ofrecidos en las búsquedas sean bastante relevancia y que la mejor forma de resultar relevante en una búsqueda sea la propia calidad de la página, tanto a nivel de contenido, como de accesibilidad y diseño.
En este aspecto, innovaciones como el botón +1 de Google son muy beneficiosas. Los propios usuarios de Internet ayudan mediante la recomendación directa a que el buscador muestre resultados cada vez más relevantes.
Además, los buscadores ya utilizan métodos importantes de personalización que adaptan los resultados al usuario que realiza la consulta. Se tiene en cuenta su identidad y localización, así como cualquier información que ese usuario haya puesto en manos de la empresa que gestione el buscador. Imagina, por ejemplo, que realizas una búsqueda desde tu terminal móvil. Si has aceptado compartir los datos de tu localización, éstos se tendrán en cuenta.
No es ningún secreto que algunas empresas utilizan ya estas estrategias aplicadas al mundo de la publicidad en la red, por ejemplo. En las redes sociales la publicidad está adaptada a tu perfil (edad, sexo, localidad o estado civil). Cuanta más información proporcionas a una empresa, mayor es el grado de personalización que te ofrece. También es bien conocida la publicidad personalizada que ofrece Google en función de los contenidos que manejan tus cuentas de correo Gmail.
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